Los módulos de seguridad son componentes de control especializados diseñados para ejecutar funciones críticas de seguridad y paradas de emergencia. La arquitectura incorpora procesadores internos redundantes y circuitos de autodiagnóstico para alcanzar altos niveles SIL (nivel de integridad de seguridad). Entre sus características técnicas se incluyen las pruebas de impulsos para detectar fallos en los cables, los relés de guía forzada y tiempos de respuesta rápidos. Funcionalmente, estos módulos supervisan dispositivos de campo de seguridad, como paradas de emergencia y cortinas fotoeléctricas, y se conectan con relés para aislar la alimentación de forma segura durante un fallo. Al funcionar de manera independiente o junto con CPU estándar, garantizan que la maquinaria pase a un estado seguro en caso de fallo, protegiendo al personal y los equipos de alto valor frente a daños catastróficos.